Pautas A Seguir En El Proceso De Seducción
La mayoría de nosotros comprendemos que ciertos actos de
nuestra parte tendrán un efecto grato y seductor en la persona a la que
deseamos seducir. El problema es que, por lo general, estamos demasiado metidos
en nosotros mismos. Pensamos más en lo que queremos de otras personas que en lo
que ellas podrían querer de nosotros.
Quizá a veces hacemos algo seductor, pero después seguimos
con un acto egoísta o agresivo (tenemos prisa por lograr lo que deseamos); o,
sin saberlo, mostramos un lado mezquino y banal, desvaneciendo así las
ilusiones o fantasías que una persona podría tener de nosotros. Nuestros
intentos de seducción no suelen durar lo suficiente para surtir efecto.
No seducirás a nadie dependiendo sólo de tu cautivadora personalidad,
o haciendo ocasionalmente algo noble o atractivo. La seducción es un proceso
que ocurre en el tiempo: cuanto más lento avances en él, más hondo llegarás en
la mente de tu víctima. Este es un arte que requiere paciencia, concentración y
pensamiento estratégico. Siempre debes estar un paso adelante de tu víctima,
encandilándola, hechizándola, descontrolándola.
Las personas viven en su propio mundo, y su mente está
ocupada por ansiedades e inquietudes diarias. Tu meta en esta fase inicial es
separarlas poco a poco de ese mundo cerrado y llenar su mente con ideas de ti.
Una vez que hayas decidido a quién seducir tu primera tarea será llamar su
atención, despertar en ella su interés por ti.
Si se resiste o se pone difícil, tendrás que seguir un método
más pausado y velado, y conquistar primero su amistad (Gana su amistad primero)
,si está aburrida y es menos difícil de abordar, un método dramático te será
útil, para fascinarla con una presencia misteriosa (Emite señales
contradictorias) o dar la impresión de que eres alguien a quien los demás
codician y por quien pelean ( Aparenta ser un objeto de deseo).
Una vez intrigada esa persona, transforma su interés en algo
más intenso: deseo. Al deseo suelen precederlo sensaciones de vacío, de que
dentro falta algo que debe aportarse. Infunde deliberadamente esas sensaciones,
haz que tu víctima se percate de que en su vida faltan romance y aventura (Engendra
una necesidad: Provoca ansiedad y descontento).
Si ella te ve como quien llenará su vacío, el interés
florecerá y se convertirá en deseo. Este se avivará sembrando sutilmente ideas
en la cabeza de tu víctima, indicios de los seductores placeres que le esperan
(Domina el arte de la insinuación).
Reflejar los valores de esa persona, ceder a sus deseos y estados
de ánimo le encantará y deleitará (Penetra su espíritu). Sin darse cuenta, sus
ideas girarán cada vez más en torno a ti. Entonces habrá llegado el momento de
algo más intenso. Atráela con un placer o una aventura irresistible (Crea
tentación) y te seguirá.

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