Como Ser Un Seductor Cautivador
Suele disfrutar de una niñez excitante, movida, ávida de
curiosidad y de experiencias que la madre, sobre todo, tiende a frenar. Puede
correr tantos peligros y desplegar tanto movimiento, que resulta complicado
protegerle o encarrilarle. Las madres de los Cautivadores suelen gozar, curiosamente,
de estilo parecido al de sus retoños y dedican, igual que ellos, sus atenciones
a una amplia gama de aficiones y gentes.
En consecuencia, el pequeño Cautivador inicia con su madre, o
sustituto de esta, una suerte de competencia para ver quién puede más y, en el
mejor de los casos, el combate termina volviendo autónoma a la criatura, que
aprende a satisfacer sus intereses por cuenta propia.
La evolución hacia este perfil de personalidad se debe en
parte a que la madre, carece de tiempo material, o de capacidad, para nutrir suficientemente
la infinita avidez de estimulación y contacto humano que el niño demanda. Como
reacción, el pequeño busca su medicina no solo en su progenitora o en su hogar,
sino también fuera de ellos.
La emancipación, el corte de toda atadura, se convierten en
una golosa meta. El niño cautivador tiene multitud de amigos menudos y grandes,
busca oportunidades de ser feliz en cualquier rincón y con cualquier persona.
Aprende a mitigar su dolor e inseguridad volviéndose polifacético,
absorbiendo todos los beneficios de terrenos dispares entre sí. La aventura de
conocer, de explorar, se convierte en un objetivo, en un destino que exige
estar receptivo aunque, en ocasiones, el ansia de movimiento impide al cautivador
profundizar y adquirir auténtico conocimiento.
A veces, en su huida de lo desagradable, devora la vida sin
saborearla. Sus relaciones amistosas, profesionales o amorosas se vuelven
superficiales y, en casos extremos, se aficiona al escapismo. Los cautivadores
son aficionados a la inmediatez, pero su tendencia al continuo movimiento acarrea
problemas con la ejecución de los proyectos a largo plazo.
Puede iniciarlos con gran entusiasmo pero le cuesta gran sacrificio
concluirlos, debiendo poner en ello enorme cantidad de voluntad e inteligencia,
por eso se ayuda a sí mismo vallándose, comprometiéndose con causas y personas que
le sujeten y que, en resumen, delimiten la ligereza de su vida.
Su mayor anhelo es huir de aquello que produce dolor mediante
vías que le ayuden a experimentar, a aprender, a reencontrar la alegría. Los cautivadores,
en definitiva, buscan la diversión y esperan divertirse.
Conclusión: El seductor cautivador ofrece alegría,
optimismo, motivación y un verbo tan ágil como su mente.
-Sobre todo a personas rígidas, encasilladas, con malas
experiencias en la vida de adulto que necesitan un baño de positivismo. También
personas perfeccionistas, demasiado autoexigentes necesitadas de frescura y
fluidez.
-Lo Hace de tal manera que te da las gracias por los gestos
pequeños o grandes que se tengan con él. Se aproxima con apertura, dinamismo y
movimiento que genera respuestas afirmativas. Permite al seducido tener y disfrutar
de victorias. Posee el don de la palabra.
-Sus objetivos son huir del dolor. Aprender divirtiéndose y
disfrutar plenamente de la vida.
-La persona que es seducida por él recibe mensajes e
impulsos positivos, se abre a la esperanza, al optimismo, se moviliza y recibe
motivación necesaria para emprender proyectos.

No hay comentarios :
Publicar un comentario